VOLVER AL INDICE

Ensayo Artículo opinión Reseña crítica Narrativa Poesía Clásicos Lingüística

PALABRAS SIN VOZ

Empar  Torres

EL ARTE SILENCIOSO DE LAS CIUDADES

Fotos: Empar Torres
Actualmente el arte desde abajo, el que transforma, el que es libre, el que interactúa con su entorno más inmediato es silenciado y por ello silencioso pero capaz de tener fondo y forma en cada ciudad. Esto ocurre porque el desarrollo macro-urbano ha destruido el arte popular dejando sólo para sus ciudadanos la cultura comercial y consumista, dirigida por el poder económico. Pero el silencio popular habita en mil formas si sabes observarlo y crea manifestaciones que buscan la vida y la libertad.

De París a cada ciudad. Paseando por la historia, en las calles de París, detrás del olor del rastro artístico descubres que el arte ya no está adonde estaba. Las calles de la “boheme” siguen resistiéndose a ser arrasadas por el turismo demoledor que todo lo devora. Un tipo de turismo que del arte sólo deja lo más conocido ahogando el encanto del sentir de sus calles y el saber de sus gentes. Matando el lado humano y promoviendo el consumo como ocio y cultura urbana.

Fotos: Empar Torres

Sí, es verdad, París sigue siendo esa ciudad que descubres en cada viaje, que te brinda la cara más atrevida y que te descubre la grandeza cultural. Pero bien sabe el que lo ha vivido de cerca, que el corazón de París, como el de otras ciudades, late menos fuerte, vive menos en sus calles para convertirse en algo más frío y menos humano. Como ya criticaba en su época Jean Cocteau: “Los museos convertidos en depósitos de cadáveres” a los que se les robó el aliento o espíritu. La ciudad pasó de la cultura de sus gentes a la cultura de sus instituciones.

El arte popular y las relaciones directas. Durante siglos, el espíritu juglar ha servido para transformar la dureza de la vida cotidiana de la gente en ironía y risa. Ha hecho el arte accesible a todos y ha promovido unas relaciones directas que durante siglos han servido para trazar lazos de solidaridad y de complicidad que hoy se rompen en favor de instituciones que gestionan la cultura y de tecnología que nos aparta de la realidad.

El arte surgido de raíces populares propugna la magia de la ciudad y de sus gentes y trata de despertar a la población en lugar de confundirla. Reivindica el espíritu crítico y la calle, ya que ésta por sus características y por ser centro de la vida social se desentiende de lo que es arte y de lo que no lo es, al contrario que las galerías y museos que imponen su lógica de consumo. Es decir, todo lo que se expone en ellos asume el carácter de arte si no, no lo es. En cambio, la calle enfatiza la relación comunicacional, permitiendo que el arte despliegue toda su funcionalidad, su razón de comunicación y no de mera mercancía sujeta a la leyes del mercado y del lucro comercial.

Fotos: Empar Torres

El arte silencioso. ¿Pero queda un hueco para la expresión y el arte que quiere moverse al margen del dinero? Sí, es sueño y es realidad. Personas y grupos de personas que se mueven reivindicando que el arte es un medio para hacernos libres y partícipes, no entiende de restricciones y no es propiedad de nadie. Gente que ya se mueve hacia donde debería volver la ciudad y hacia donde debería de volver el ser humano: las fantasías de sus habitantes, su reflexión, su expresión y su acción.

Artistas callejeros y grupos sociales que se mueven con cuidado porque saben que son controlados y mal vistos por los que negocian con la cultura. Grupos que reclaman la normalización y la no persecución de los artistas que trabajan en la calle, gentes que regalan su arte y no niegan el acceso a quienes no pueden pagarlo y que en muchas ocasiones luchan contra injusticias sociales.

Ejemplos concretos existen en cada ciudad. El cómic underground reivindicativo muchos conocidos en pequeños entornos, los artistas de pinturas murales que denuncian que en las calles no sólo tienen derecho de estar los carteles de las grandes marcas. La asamblea de artistas libres, de una ciudad que prefieren no nombrar, se reúne cada semana al estilo de los antiguos “ismos” para experimentar juntos compartiendo diferentes artes.

Fotos: Empar Torres
Cada cual expresa y propone respecto de sus inquietudes artísticas o humanas y juntos se trabajan acciones o talleres que finalmente salen a la calle en forma de recitales poéticos y musicales, pinturas urbanas, exposiciones o simplemente salidas a la montaña para profundizar en la calidad de las relaciones. Para ellos todos llevamos un artista dentro que se niega a salir por vergüenza y falta de autoestima y hay que sacarlo porque vivir en sí mismo es un arte.
Fotos: Empar Torres

Otro ejemplo que muestra muy gráficamente la esencia de este sentir popular es una muestra de arte que se hizo en Vallecas (Madrid):

Un escenario en el que compartir ilusiones, gritos, aplausos, risas y sueños. Un escenario callejero en donde la gente pueda disfrutar de una oferta cultural que normalmente no está al alcance de todos. Desde los más recónditos lugares llegan malabaristas, payasos, titiriteros, cuentacuentistas, trapecistas, bailarines, músicos y todo un sinfín de artistas que nos regalan su espectáculo.”

Fotos: Empar Torres

El arte silencioso de las ciudades es silencioso porque no sale en los grandes medios pero ruidoso en el mensaje de rebeldía y cambio que introduce y comparte. Y puesto que la poesía sigue siendo un arma cargada de futuro nos pide que la saquemos a la ciudad para colorear sus calles.

Fotos: Empar Torres

© Realidad literaL
Actualidad Crítica - Ensayo - Poesía - Narrativa - Clásicos castellanos - Lingüística- Clásicos universales