Todos conocemos
la importancia de la aportación de Noam Chomsky a la ciencia
lingüística. Sin embargo, su vertiente como ideólogo
crítico del sistema capitalista está menos extendida.
Por ser igualmente valiosa su aportación intelectual en
el ámbito político y social queremos acercarla a
“Palabras sin Voz”. Proponemos la lectura de “Noam Chomsky y el
control del pensamiento”, un libro publicado en una editorial
diferente “Campo de ideas” en el que se nos muestra a fondo “otro”
Chomsky.
Además de su aportación académica sobre las
estructuras lingüísticas universales existe el Chomsky
intelectual contestatario de pensamiento libertario. Su estudio
social y político es muy riguroso. Su ideología
libertaria la aplica a la crítica del sistema capitalista
al que trata de democracia de la manipulación del pensamiento.
Para la crítica parte de su entorno más directo,
EEUU, para llegar al ámbito global del capitalismo. En
el mundo capitalista todo forma parte de un mismo entramado de
manipulación: los mass media, los intelectuales, las instituciones...
son todo fábricas de consenso para salvaguardar el poder.
Militancia
en las calles. A su conocimiento intelectual y cultural
se suma su experiencia directa en las calles. Contra la guerra
de Vietnam, en acciones de contrainformación, en conferencias
de apoyo a movimientos sociales, etc. En estas reivindicaciónes
hace una llamada directa a los intelectuales y les indica cuál
debería de ser su papel para con la sociedad y la responsabilidad
que con ésta tienen. En este sentido, el papel de los intelectuales
es “desenmascarar las mentiras de los gobiernos y analizar el
fondo de las injusticias.” Ya que se dedican a todo lo contrario
“la mayoría de los intelectuales se dedican a disfrazar
las mentiras de la clase gobernante.”
Precisamente su acción social le convertirá en “enemigo”
de la Casa Blanca pues Chomsky no tiene ningún temor en
declarar abiertamente que cualquiera “que no comparta la linea
oficial es terrorista. Eso es propio de una cultura totalitaria”
y que la propaganda “ es a una democracia lo que la porra a un
Estado totalitario”.
El papel de los medios de comunicación.
La crítica de Noam Chomsky es directa y desgarrada. En
“”Noam Chomsky y el control del pensamiento” intenta plantear
preguntas y resolver respuestas: ¿Cómo es posible
que en una sociedad “democrática” de masas la población
sea sometida a la dirección ideológica de una elite?
¿Cuál es el papel de los medios de comunicación
en la sociedad de masas y de consumo en que vivimos? ¿A
quién obedecen los media en Estados llamados democráticos?
¿Tienen realmente una función de servicio social?
Para contestar a todas estas preguntas denuncia que existen instituciones
destinadas a generar consenso mediante el control de las masas.
Y llega en concreto a estudiar los medios de comunicación
sobre los que dice: “son tan poco objetivos como los de los
sistemas totalitarios”. El autor disecciona el entramado
hasta llegar a encontrar quién hay detrás y qué
intereses se ocultan y se propagan mediante los medios de comunicación.
Desde
un análisis científico llega a demostrar el proceso
de concentración en los media. Tanto en la propiedad como
en los discursos que se emiten, acercándonos al concepto
de pensamiento único. Un proceso que va unido a la concentración
de los monopolios económicos. Para afirmar: “lo que se
quiere ocultar es que las democracias modernas están totalmente
comprometidas con las grandes corporaciones y las multinacionales”.
Este libro nos abre una puerta que nos enseña el papel
real de los medios de comunicación en el mundo occidental.
Analiza cómo funcionan: sus filtros, su censor económico...
y nos hace reflexionar sobre la necesidad de aprender a observar
los intereses que hay detrás de los media y sus mensajes.
Este estudio le conducirá al análisis de la democracia.
Noam Chomsky se inserta en las entrañas del poder y de
sus estrategias de manipulación para acercarnos el lado
oscuro del mundo en que vivimos.