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Una
habitación donde siempre llueve
Una habitació on sempre plou
Juan
Muñoz |
Se
trata de una caja rectangular de hierro, como una jaula de pájaros.
La jaula está frente al mar, escoltada por cinco árboles
castigados por el viento salino.
Dentro hay cinco figuras humanas de piedra negra.
Los cuerpos no tienen piernas, terminan en grandes y pesadas bolas
apoyadas en fondo de la jaula.
Tienen los ojos tapados con tiras, como un vendaje de la misma piedra.
Están colocados en diferentes posiciones.
Hay tres que siempre están cerca, como conversando.
Al cuarto, más alejado, ya no le interesa la conversación
y mira sin interés un lugar indetectable, que ni es el mar,
ni es la orilla.
El quinto es diferente.
Totalmente
ajeno a la conversación y solo en una esquina de la jaula,
mira hacia la calle que lo llevaría al centro de la ciudad,
si pudiera ver y caminar
No hay ninguna placa que identifique la escultura. Por ninguna parte
se encuentra el nombre del autor, ni de la obra.
He preguntado a la gente de la ciudad y no sólo desconocen
el nombre de la obra, sino que no consiguen recordar haberla visto,
nunca.
Les digo que está en la playa, a la vista de todo el mundo,
que es una jaula muy grande de hierro negro, con cinco bolas como
personas.
Cuanto más detalles aporto, más se oscurece la memoria
de la gente.
Al principio no le di importancia, pero ahora sé que se trata
de otra cosa que me excede.
Dicen que la instalación está inacabada porque el
autor quería que lloviera permanentemente sobre la jaula,
pero murió sin poder ver su obra concluida, como Gaudí.
Es una lástima que no llueva, y que te hayas muerto sin saberlo,
pero yo siempre he sentido o deseado que lloviera en esa jaula,
mucho antes de dar al fin con su nombre.
Cuando puedo me acerco y me quedo un rato con ellos, en ese escenario
terrible al costado del mar. Es un lugar inquieto. Cualquiera se
queda en semejante desierto.
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Juan
Muñoz MÁS RECONOCIDO EN EL EXTERIOR
Premio Nacional de las Artes Plásticas en 2000, el
escultor Juan Muñoz, de 48 años, era uno de
los artistas españoles con mayor proyección
internacional. Las obras de este madrileño han viajado
por las ferias más importantes de todo el mundo, mientras
que en su propio país, como ocurre con demasiada frecuencia,
era prácticamente un desconocido. (José Ayma) |
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