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LAS ESCUADRAS DE LA MUERTE
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24 horas: Mancha Verde Abdominal 48 horas: Cadaverina 72 horas: Hinchazón Ya han pasado casi dos semanas y por fin ha llegado nuestro turno.
Soy un insecto artrópodo cadavérico. Me llamo Willy, como el amigo de la abeja Maya, aunque un pelín más feo. Durante varios meses voy a ser el encargado, junto a varios compañeros, de dejar limpia la osamenta de este tipejo que tan cálidamente nos ha acogido en su seno. Bueno, en realidad hemos venido al mundo en su interior. ¡Ahora que lo pienso… menuda contradicción! ¡Al fin y al cabo este tío está más fiambre que los salchichones y jamones que exponen en los supermercados! En fin… Ayer por la tarde, de visita guiada por el entramado óseo de Rosa, el cadáver, para ver por cual de sus huesos debíamos empezar nuestra tarea, descubrimos algunas claves que nos ayudarían a dilucidar las causas de su muerte. Y es que con esos datos resulta mucho más fácil que nos pongamos todos de acuerdo con respecto al lugar idóneo por dónde empezar a trabajar. Bueno, en realidad, por dónde iniciar la degustación del tuétano más rico, jugoso y putrefacto que podamos encontrar. ¡Y no sigo, que se me hace la boca agua! Dentro del organismo de Rosa, -sabemos que es mujer porque un díptero nos confesó que había estado en su vulva recogiendo material genético- debemos de estar muy bien organizados. Todo en aras de lograr una convivencia pacífica entre los numerosos insectos, gérmenes y hongos que trabajamos a destajo en su interior. De hecho, hace un par de jornadas, casi se lía una gorda cuando a una mosca que llevaba varios días succionando cadaverina en el área bucal, estuvo a punto de cargársela uno de los nuestros en una crisis de ansiedad. Y es que las escuadras de la muerte tenemos una labor tan fundamental que cumplir que no podemos retrasarnos. ¡Debemos ser capaces de comernos un cuerpo, sea como sea, en el menor tiempo posible, vaciándolo por completo!... Además, cuando la carnaza empieza a desprenderse del esqueleto, ya no está buena y sabe como a boñiga, muy dulzona. ¡Para mí, ha de estar en su punto, como ahora! Las circunstancias que rodean el fallecimiento de Rosa parecen haber sido duras, muy duras. Marcas en el cuello, pequeñas hemorragias en los ojos, en la piel y la zona de los pulmones. Billy, nuestro jefe de relevo, nos ha comentado en el área de descanso clavicular, que todos estos indicios apuntan a una muerte por sofocación, o lo que es lo mismo, al estrangulamiento. Ahora me vienen a la cabeza los comentarios que anteayer hacía Andrew, uno de los primeros invasores del sector pulmonar:
Las piezas del puzzle encajan. Los huesos de este cuerpo son muy jóvenes -calculo que de una persona de corta edad, rondando los veinte- y su piel está en perfecto estado. No tiene surcos ni erosión alguna por efecto de dióxido de carbono. Sus extremidades son también de pura seda. ¡Una bendición de la que cualquiera de nosotros desearía vivir eternamente! Desplazándonos por la cavidad pelviana hemos llegado hasta el pubis y lo que hemos encontrado allí no nos ha gustado nada…
De inmediato, todos los integrantes de la tropa, hemos comenzado la operación. Personalmente
creo que lo mejor hubiese sido subir por la columna vertebral hacia
el atlas, en la zona del cuello, y desde allí comenzar el
descenso hacia dónde estamos ahora, pero esta operación
la dirige el mando Billy y hasta que salgan de nuevo las cuerposiciones
no me queda más remedio que cumplir órdenes. ¡Que
pena del fallo que tuve en el examen anterior con la pregunta de
las “repercusiones negativas de la degustación tuetánica
acelerada”! Mira que no recordar que a medida que ingieres
relleno óseo vas absorbiendo de forma progresiva los recuerdos
del cadáver. ¡Qué fallo! ¡Imperdonable!.
II. 15/10/04
15.25.00
11/11/04 UN CANAL DE TELEVISIÓN POR CABLE INTERNACIONAL, MOSTRARÁ EN DIRECTO LA DESCOMPOSICIÓN DE UN CADÁVER Un
canal de televisión por cable internacional está buscando
un enfermo Terminal que desee donar su cuerpo después de
muerto para que el inicio de su proceso de descomposición
pueda ser filmado la semana próxima. Tras cuatro semanas de charlas, conferencias, congresos, reparto de folletos y colocación de vallas publicitarias con el lema: “POR NUESTRA INTIMIDAD. POR UN TRABAJO DIGNO. PARA SEGUIR TRABAJANDO EN LA OSCURIDAD” y concentraciones de repulsa en millones de cadáveres del mundo entero, llegó el momento de lanzar el golpe de efecto final. Un golpe que pusiese contra las cuerdas tanto a los dirigentes de los grandes canales de televisión y a sus programadores, como a los políticos responsables de supervisar las emisiones. El problema estaba sin lugar a dudas en la ejecución del plan y el dilema que se presentaba para los insectos cadavéricos era el de cómo establecer contacto con los seres humanos. Jornadas de reflexión y concentración total en torno a una posible puesta en escena tuvieron lugar durante los siguientes cinco días, pero nadie lograba avistar soluciones. Los mandos militares comenzaron entonces a evacuar a la población trabajadora hacia zonas húmedas localizadas en la espina dorsal donde sería prácticamente imposible para la lente de una videocámara estándar, visualizarles. Durante una de las concentraciones ayunadoras de la mañana víspera del acontecimiento televisivo, un insecto artrópodo de la compañía del alto mando Billy vio por fin la luz. Un recurso que les pondría a salvo de los periodistas y los flashes de los fotógrafos del Nacional Mortalgraphic, los mayores carroñeros de la prensa escrita internacional.
Un desconcertante e intenso silencio se hizo entre la insectidumbre.
Nuevos silencios afloraron en el ambiente.
Numerosos vítores dieron entonces de forma repentina el visto bueno al ingenioso plan de Willy, que desde ese instante fue el encargado de su puesta en marcha y coordinación. La consigna, clara: “PAREMOS LA DESCOMPOSICIÓN TELEVISADA”. Un mes después de la exitosa gestión diplomática vía telescópica, a través de la cual los directivos de la cadena de televisión pararon aquella loca propuesta, todo regresó a la normalidad. Willy retornó a la rutina de trabajo junto a sus compañeros y volvió a presentarse a las cuerposiciones, exámenes que finalmente aprobó. A partir de ese momento comenzó a hacer realidad sus sueños: dirigir una compañía propia, disfrutar de nuevas y trepidantes aventuras en el interior de otros huesos y asegurarse para siempre, tanto a él mismo como a generaciones venideras, una intimidad inviolable y a prueba de cámaras.
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